viernes, 22 de abril de 2011

Es una típica noche, en la que me caigo de sueño, pero no me quiero dormir porque se que tu estás en alguna parte y no es a mi lado, quiero tirarme en la cama, pero cuando lo hago me pongo a pensar mas, enciendo el tuenti quiero saber si estás conectado, no estás pero hay más gente, gente con la que me puedo desahogar, me quedo conectada, pero en realidad estoy muriéndome por hablar contigo, hablo con la gente y las ganas que tenia por hablar contigo van desapareciendo, pero regresan porque si hay algo que siempre tengo en mi mente es a ti, así que pienso que porque estoy conectada, lo único que quería era hablar contigo y no estas, así que me desconecto, para meterme en la cama e intentar dormir, no puedo, pienso en ti, pero al final me duermo, pensando en un cuento de hadas, tu y yo protagonistas. Llega el día siguiente, otra vez el mismo panorama, me despierto pensando en ti, con unas ojeras horribles, mis padres se preocupan por mi no saben que me pasa, últimamente no ceno con ellos, o sino me voy rápido a mi cuarto, la mayor parte del tiempo me conecto y miro si estás la otra mitad estoy llorando y pensando en ti. Me causas estos sentimientos tan bruscos que a veces duelen demasiado, pero  te sigo queriendo, siempre quedarán los recuerdos, siempre quedarás tu, te quiero.
No quiero a alguien guay, quiero a un chico normal, al que no le importe lo que piensen de el, el que este loco, que siempre me ayude que sonria, quiero a alguien que le guste la musica y que le guste lo que escucha, quiero a un chico que me quiera como soy, quiero a un tio normal, que se exprese, que no tenga miedo en decir lo que siente, que toque un instrumento, quiero a un chico que a veces sea duro pero despues diga que en realidad lo hacia porque sabe que me molesta, y despues riamos los dos, quiero a un chico normal, que comparta alguna aficcion conmigo y que algunas sean distintas para que podamos discutir de esas cosas, quiero a un chico que me diga te quiero, quiero a un chico normal, que sepa vivir la vida, quiero a un chico, a un chico corriente, aunque por dentro con una gran personalidad, reservado a veces, quiero a un chico que aunque este loco sepa mantener la cordura en los momentos adecuados, quiero a un chico que coma pizza, que coma cosas normales, que le guste ver peliculas y a la vez tomar palomitas, quiero a un chico que le guste besar y que cada beso sea uno nuevo, que le guste hacerse el gracioso, y despues disculparse, quiero a un chico que me pique pero con cariño, quiero a este chico, se que existe en algun lugar cercano. Te quiero a ti.

sábado, 16 de abril de 2011

Y por fin.

Llevabas tiempo preguntándome que te describiese en tres palabras, te decía que no podía, y ahora verás el porqué, es porque no hay solo tres palabras, hay más, tu sonrisa, si me encanta, nunca conseguiré decírtelo, o quizás si, quien sabe...esa sonrisa brilla, es perfecta, sin imperfecciones, y jamás la cambiaría, por nada del mundo, la veo, y la quiero, más que decir? Sí aún hay más, tu caminar, es ligero y grácil, es una manera única, de manera indiferente, algo torpe, pero con movimientos esbeltos, siempre así, igual bonito caminar. Tus ojos, mucha gente diría que son normales, pero son unos ojos profundos, a los que no se les cae ni una lágrima delante de la gente, aunque muchas veces quieran, pero después si las derrochan, son sinceros y profundos, marrones, los normales, los que me gustan, los tuyos, especiales como tu, que eres único, que me comprendes como nadie, en quien yo más confío, por muchas peleas, siempre me has seguido apoyando, y eso te hace más especial, es algo que con miles de palabras jamás llegaría a describir, querías saber porque no te describía con tres palabras, simplemente, porque en ningún idioma, en ningún mundo, hay palabras suficientes, tan solo cabe decir por último que gracias, por todo lo anterior, por ser tan único, por hacerme reir, por hacer que llore, gracias por el mero hecho de existir, y sacarme una sonrisa cuando todo lo veo gris, gracias por ser tu, gracias, gracias, gracias, por hacerme sentir especial, gracias.

miércoles, 6 de abril de 2011

L.

Cuando no me hablas, sufro, si, es ese dolor que siento, que me ignores, y que a veces al hablarme, sea de una forma seca y fría, y eso no me gusta, y lo sabes y se que lo haces por molestarme, pero yo siento más, lo sabes, sabes que me gusta que me piques, porque así te tengo más presente. En la vida, yo no había querido a alguien como a ti, bueno si, pero ahora eres tu, y no lo puedo negar, tu nombre está en todos lados, y solo puedo pensar en ti, en los momentos de seriedad, en los de risas, en los llantos, si en todos esos momentos contigo, ya no cabe decir nada, solo que gracias, que gracias por mantenerte a mi lado aunque a veces me vaya como si nada, gracias, por entenderme, aguantarme, y aunque no sepas toda la información te digo parte, lo único que no te llego a mencionar es que te quiero, y que si, se que parezco tonta decírtelo por aquí, pero ya lo he intentado de todas maneras, si tu no pillas mis indirectas, yo ya no se como hacerte ver, que eres parte de mi, que tu sonrisa ilumina todo en mi, que sin ti no soy nada, y si lo admito, si faltas, me desespero, yo ya no puedo más. Te quiero eso es lo único que puedo afirmar. Gracias, vida.

lunes, 28 de marzo de 2011

Esa noche.

Fue entonces cuando me di cuenta que yo no solo quiero estar contigo, por el simple hecho de querer verte, sino quiero estar contigo el resto de mi vida, quiero despertar, y saber que tengo a la persona más importante a mi lado, quiero cerrar los ojos y soñar solo contigo, tú y yo, agarrados de la mano bajando por la montaña y descansando a la orilla del lago. Fue entonces cuando supe que sin ti no podía vivir, que sin mirarte no podía saber si aquello que veía no era una ilusión óptica, fue aquel día en el que me dijiste adiós, un adiós frío, fue ese mismo día, esa noche, ese día de lluvia, en el que me dio igual todo, en el que me tragué todo mi orgullo y te perseguí aunque no me hicieses caso hasta que te cogí por la mano y te dije: sí, se que soy una estúpida por perseguirte, pero es que no puedo seguir sin ti, porque eres la luna de mis noches y el sol de mi mañana, porque en días de lluvia si tú no estás no hay paraguas que valga, porque solo tú sacas mi mejor sonrisa, solo tu me ayudas en mis días de llanto, solo son tus ojos en los que yo me quiero perder, y entre tus besos buscar algo de aire, porque dime ahora, ¿En serio crees, que estoy dispuesta a perderte y no volverte a ver? Porque si tu te vas de mi lado, yo marcharé, pues mi corazón no es capaz de soportar verte con otras, y sí, son celos, pero son celos que jamás sentí antes, que ha sido contigo con quien todas estas experiencias he vivido, y si te soy sincera miles más deben ser, pero no voy a buscar a nadie más porque el único al que no quiero perder jamás es a ti. Entonces tu me respondiste: Yo a ti no te puedo describir lo mucho que te quiero, lo mucho que te necesito, porque ya lo debes saber, cariño, vente debajo de mi paraguas, te estás empapando, y te vas a resfriar, sabes que yo solo voy a estar contigo, y que ya no te dejaré jamás escapar, sabes ahora, que eres mio, y no no pienso que estés dispuesta a perderme, pero tampoco me vas a perder pues somos como una sola persona donde alma y espíritu se compenetran, y donde si uno cae, caemos los dos, ahora te digo amor, el próximo café de la mañana solo lo tomaré si es contigo. 

miércoles, 23 de marzo de 2011

Tú.

Pues lo admito, una sonrisa, una mirada, un simple hola, eso me hace feliz, no necesito mucho más, tan solo saber que te tengo conmigo, que día a día me tenga que cruzar por fuerza con tus ojos, para saber que siguen siendo esos ojos sinceros y cálidos de los que yo me enamoré. Quieres saber, lo mucho que te quiero, y el amor no se puede medir, pero te lo puedo describir, cada vez que me sonríes, mi corazón deja de latir, yo me quedo sin saber que decir, tan solo puedo mirarte de una forma tímida, y sonreírte. Cada vez que me miras, sí como he dicho antes, con esos ojos cálidos y sinceros, te sostengo o te intento sostener esa mirada, pero no por mucho pues necesito respirar, porque otra vez me paralizo,  Y es que cada vez que te veo, pues sonrío porque no me queda otra opción porque con esa sonrisa estúpida intento mostrarte lo mucho que te amo, que te quiero, lo mucho que me encanta que me hagas rabiar, lo mucho que te debo, y lo agradecida que te estoy, porque sí, admitirlo es muy fácil, pero es que no necesito nada más que tenerte presente conmigo, porque es lo único que quiero, es que dime sin ti, qué de mi será. Tú, a ti y solo a ti, te quiero.